Estampas 1936 - 1939



¡ Salud compañeros !
El camión, erizado de fusiles, repleto de valientes, arranca seguro al encuentro del fascismo criminal que sojuzgó bajo su negra bota a pueblos hermanos a pocos kilómetros de allá. La miliciana se queda, fusil en mano y puño en alto, para defender desde aquí, con todo su ánimo, la Revolución Social que acá se realiza. ¡ Salud, compañeros ! La miliciana reprime la angustia por la suerte incierta de los que marchan y grita su entusiasmo en la lucha por la nueva sociedad.