Estampas 1936 - 1939



Despertar
Venció la juventud. Menguaron los dolores, cicatrizaron las heridas. Nuevas ansias de vivir hormiguean en la mente del miliciano. Contempla con inmensa gratitud a la enfermera que le cuidó como una hermana en aquellas angustiosas horas de fiebre que precedieron a la convalecencia. Ambos sonríen, y es que una nueva vida, más humana, más noble, palpita en todo sus ser.